Viajes

Pulemelei Mound, la cuna de la Polinesia

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En lo más remoto de la incontrolable selva de Savai'i en Samoa, casi completamente oculta, se esconde la estructura más grande y antigua de la Polinesia, una pirámide de unos 12 metros de altura dejada por el mundo a su olvido. Re-descubrimos Pulemelei Mound en un viaje a los orígenes de la Polinesia.


Samoa, en pleno Océano Pacífico, está compuesta por dos grandes islas y otras pequeñas deshabitadas. La isla de Upolu alberga también su capital, Apia, así como el único Aeropuerto Internacional. Savai'i sin embargo es accesible vía marítima y a ella llegábamos aquel 10 de Agosto de 2012

Savai'i, el "alma" de Samoa

Al contrario que muchas de sus vecinas islas, el archipiélago de Samoa nace de forma volcánica y no coralina. Su intenso verde, grandes cascadas, zonas rocosas, playas de arena blanca y cocoteros, las hacen unas de las más hermosas de todas las que conocimos en nuestra aventura por los Mares del Sur.


Savai'i , no obstante, es la isla de mayores contrastes. Más grande que Upolu, y con una altitud máxima de 1.858 m (mt. Silisili) su volcán activo tuvo su última erupción en 1911 dejando el triste recuerdo en los enormes campos de lava en Saleaula que se muestran como zonas inhabitables en un área interior de exhuberante vegetación. Al otro lado de la isla el temible Matavanu también ha dejado su huella, aunque aquí creando extrañas formaciones geológicas en su descenso al mar, los llamados blowholes, creando saltos de agua de hasta 20 metros sobre nuestras cabezas



Pero en una isla ya de por si enigmática, había un hecho que nos atraía especialmente. Unas prospecciones arqueológicas entre 1977 y 1978 llevadas a cabo por Gregory Jackmond registraron las plataformas y cercas de piedra, caminos y hornos de tierra más grandes de toda la Polinesia cuya fecha databa de la misma prehistoria, quebrantando todas la teorías sobre los orígenes de la Polinesia.


Allí queríamos llegar, aunque todo se presentaba más complicado de lo que podíamos prever en sus inicios

Pulemelei Mound, la cuna de la Polinesia

Cuentan los más estudiosos que de los orígenes de los polinesios y melanesios todavía tienen muchos secretos por descubrir y que esclarecerlo resulta ciertamente complejo. Algunos científicos hablan de colonizadores de Indonesia y Sudeste Asiático (y por los rasgos puede ser una buena explicación para la Melanesia y Micronesia), otros de movimientos migratorios de Sudamérica. Sin embargo, hay una característica en su lengua común (que venera a sus antepasados) que hace pensar otros muchos diferentes orígenes.



Sea como fuere, nuestro plan original había fallado, habíamos contratado una persona que resultó no tener idea de nada. Mal asesorados, y por tanto mal preparados para avanzar por la selva, logramos hacernos entender ante los "chief" de un pueblo cercano al supuesto antiguo acceso al área que albergaba el descubrimiento. Tras una charla y un pequeño soborno, teníamos nuevo equipo. Dos robustos hombres samoanos provistos de machetes nos abrían camino hacía algún sitio.



En la actualidad no queda atisbo de lo que pudo ser un acceso a este área. El trayecto se hace duro y atraviesa ríos, bordea formaciones geológicas y escala montículos. A falta de sendero todo vale.


Un pequeño cartel nos devuelve el ánimo. Estamos en los últimos metros de lo que debió ser una zona de aparcamiento. Pulemelei fue abandonado a su suerte… !!comido por la jungla literalmente!!



En el año 2002, a través de dos cerámicas encontradas, se hacía público la edad prehistórica del montículo, aunque fue en 2007 cuando los arqueólogos Dr. Clark, y los Dres. Wallin desvelaron el secreto de los hornos de Pulemelei, unas piezas donde se cocía la raíz de una planta a altas temperaturas haciéndola comestible para ceremonias rituales


La naturaleza impide ver con claridad pero se intuye el también llamado antiguo montículo Tia Seuuna pirámide construida en basalto con base de 65x60 metros y altura de 12 metros orientada casi perfectamente con las direcciones cardinales en ángulo recto



Estamos también a altura privilegiada de la isla, desde donde se puede observar cualquier aproximación de embarcación a las cercanías, lo cual hace pensar que tuviera algún tipo de uso estratégico.


No somos conscientes. Estamos en la cuna de la Polinesia, sobre los vestigios más antiguos encontrados en un área del planeta de difícil comunicación en la actualidad y casi imposible muchos siglos atrás. La prueba irrefutable de la existencia de vida humana en una pequeña isla de un remoto paraje donde los arqueólogos todavía están desconcertados acerca del porqué de su construcción.



Es posible que con el paso de los años sepamos más de lugares como este o como el Trilitón de Tongatapu que viéramos atrás (y se cree que tenía funciones de observatorio astronómico pero cuya pieza única se desconoce como pudo ser trasladada) como se han conocido los secretos del Egipto antiguo, las culturas pre-incas u otros legados que nuestros antepasados dejaron para nosotros. Mientras tantos, la Pirámide de Pulemelei Mound queda como esa aventura que ya guardamos con cariño en esta bitacora viajera


Isaac y Paula, desde Pulemelei Mound

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